Se lo propusieron a un Alcalde con el aliciente de volver a ser candidato si lo resolvía.
Para ello le colocaron en una habitación en Génova 13 que tenía dos puertas, una de ellas conducía a ser candidato y la otra a una salida honrosa en un puesto lejano.
Delante de cada puerta pusieron a un guardia al que el Alcalde podía hacer preguntas tendentes a averiguar la puerta correcta.

A uno de los seleccionadores le habían aleccionado para que fuera un mentiroso compulsivo, de modo que a cualquier pregunta contestaba siempre con una mentira; el otro seleccionador, en cambio, siempre contestaba lo correcto. Este hecho había sido puesto en conocimiento del Alcalde, pero éste no sabía qué seleccionador era el mentiroso y cuál el sincero.
Ninguno de los dos seleccionadores respondía a preguntas cuya respuesta fuera previamente conocida por el interesado.
Podemos ayudar al Alcalde a encontrar la pregunta clave, o podemos esperar a que lo decida el DEDAZO de Genova 13. El Alcalde espera igual que la candidatura del Partido Popular de Móstoles.